La personalidad total, según la concebía Freud, está integrada por tres sistemas principales: el ello, el yo y el superyó. En la personalidad mentalmente sana esos tres sistemas forman una organización unificada y armónica. Al funcionar juntos y en cooperación, le permiten al individuo relacionarse de manera eficiente y satisfactoria con su ambiente. La finalidad de esas relaciones es la realización de las necesidades y deseos básicos del hombre.

Publicado: 13 de Diciembre de 2017